Un año de El Culturero



Hace más de un año que comenzamos con este blog-revista cultural-virtual de nombre El Culturero y, concretamente, el pasado 22 de enero se cumplió un año desde que Ademails nos proporciona estadísticas del blog. Con este motivo hemos concebido un post balance anual para agradecer vuestra presencia a los que pasáis por aquí regularmente o, de vez en cuando, y la firme decisión de construir un altar y elevaros a la categoría de santos a los que escribís comentarios.
La primera inclinación de este blog se dirige al teatro y ahí centramos nuestros principales esfuerzos (25 entradas de 66 totales). Entre lo mejor del año, nos complace haber asistido al despegue del joven director César Barló, con dos representaciones reseñadas aquí: Los comendadores de Córdoba, La hija del aire, pasando por la Compañía Nacional de Teatro Clásico y los festivales de Teatro de Almería y de Almagro, donde hemos disfrutado de grandes representaciones; de todas ellas, destacamos Los empeños de una casa, de Sor Juana Inés de la Cruz, en el Festival de Almagro (Si existieran los Premios El Culturero, le otorgaríamos el de mejor representación teatral del 2008), con la doble satisfacción además, de contar con comentarios de agradecimiento de dos de los actores del elenco: Aleyda Gallardo, "Celia" y Antonio Rojas, "don Carlos" (pincha aquí para recordar el post), que nos escribieron desde el otro lado del charco. Para ellos, un abrazo lleno de cariño y suerte en sus próximos proyectos.
Otro de los momentos cumbre de este nuestro primer año fue en el post (pincha aquí para verlo) dedicado a la novela Asesinos sin rostro, de Henning Mankell. El escritor catalán de novela negra José Luis Romero, autor de Siempre quise bailar como el negro de Boney M., entró en nuestro blog y nos dejó un botón de muestra de su obra que ya ha alcanzado los dos millones de libros vendidos.
También en el aspecto personal me quedo con el fortalecimiento de lazos con ese trío de fantásticos que son Jesús Apuntillos, Pedro El profe de filo y Juan Recursos escasos, mis compañeros y amigos tanto en la vida real como en Internet. Les agradezco la ayuda técnica prestada y lo que me han enseñado para la edición básica del blog. Y no quiero olvidarme de Rosa J. C., un modelo a seguir y de quien aprender para los neófitos en el mundo de los blog.
Debemos a la etiqueta Marimoli las entradas con mayor número de visitas, entre ellos, el día de emisión del programa Cámara Abierta, grabado en el instituto María Moliner de Coslada, ese día se alcanzó el mayor número de visitas, en total 95, el pasado 10 de abril (si quieres recordarlo, pincha en el siguiente enlace). También pertenece a la etiqueta Marimoli el contacto con la joven novelista Inés Grégori y aquí nos hemos hecho eco de sus primeras obras publicadas en el post que puede recordarse.

Y de las cálidas intervenciones personales pasamos a las frías estadísticas. Como puede verse en la imagen, en un año, el número de visitas ha sido de poco más 6000, lo que arroja una media de 530 mensuales. Se han escrito 50 entradas en 2008 y desde el inicio del blog y hasta el día de hoy un total de 66. El jueves es el día preferido por los internautas para entrar en El Culturero, y el sábado el de menor público asistente. Por franjas horarias, la máxima afluencia se da desde las cinco de la tarde hasta las 12 de la noche; en esa franja, el porcentaje de visitas no baja del 6% y sumados todos dan más del 50% de los visitantes totales. En fin, nos despedimos con un deseo para el año recién empezado: que el año que viene por estas fechas nos encontremos haciendo el post balance anual del segundo año de vida de El Culturero. Gracias, amig@ internauta, por estar ahí.


Parece ser que el nuevo año de 2009 no ha traído mucho teatro a las salas de los municipios del Corredor del Henares. Así, el grueso de la programación se reserva para el mes de marzo en adelante, mientras que en enero y febrero se programan los espectáculos con cuentagotas. Para este fin de semana,ni Alcalá de Henares, ni Coslada, ni Rivas, ni Mejorada, ni Velilla, ni Torrejón ofrecen teatro; siempre queda la opción de acercarse a los teatros de la capital, pero para los aficionados al teatro que no se decanten por ello, destacamos el día 24 a las 20 h. en San Fernando de Henares el montaje de El sueño de una noche de verano, de Shakespeare, con dirección y adaptación de Eva del Palacio e interpretación del grupo de teatro Morboria (Pueden verse fotos de la representación en el siguiente enlace). De ellos conservamos el grato recuerdo de su último espectáculo: Ventana Rojas, donde demostraron cómo montar a los clásicos desde el equilibrio entre la mirada innovadora y el respeto, nos encantó lo bien que dicen el verso, y sólo discrepamos de la decisión de fundir tres obras de teatro magníficas cada una de ellas por sí misma en una sola, amalgama que, a ratos, no funcionaba.


Muchos son los buenos momentos que hemos pasado en la avenida de Nazaret, nº 2, viendo teatro español del Siglo de Oro, tanto en la sala pequeña (donde, por cierto, el pasado 13 y el 14 de enero se pudo ver Belgrado, de Angélica Liddell, en un montaje a cargo de alumnos de la R.E.S.A.D.) como en la impresionante sala Valle-Inclán. Recordamos algunos de los más cercanos en el tiempo: Los comendadores de Córdoba, Morir pensando matar o El arrogante español o caballero de milagro.
En esta ocasión, la cita era con la primera parte de La hija del aire, de Calderón de la Barca, los días 14, 15 y 16 de enero (Sí, aún puede verse mañana y es una alternativa muy recomendable). La elección del drama constituye todo un desafío teniendo en cuenta que los antecedentes de puesta en escena de este drama corrieron a cargo, nada menos que de Miguel Narros, con Ana Belén en el papel de Semíramis, y más recientemente, en 2004, Blanca Portillo fue premiada por su interpretación de Semíramis, con dirección del argentino Jorge Lavelli.
Con nombres más modestos, la puesta en escena que propone el director César Barló suple la carencia de medios con entusiasmo y frescura. En esta ocasión, se ha optado por una escenografía arriesgada que lleva la acción a la época contemporánea: hay un despliegue de medios tecnológicos y, por ejemplo, el rey Nino recibe a su general con un partido de baloncesto uno contra uno, las espadas son reemplazadas por pistolas tipo Magnum y el duelo a espada se sustituye por una pelea de artes marciales. Se trata de una propuesta arriesgada, aunque proporciona la ventaja de acercar el conflicto, y un texto verdaderamente difícil, a los espectadores. Ha de decirse, por otro lado, que existe un respeto reverencial declarado expresamente por el director en el programa de mano al texto y la métrica.
Repite el elenco de Los comendadores de Córdoba, que nos entusiasmó, como ya hemos contado aquí. Alberto Gómez, en un registro muy diferente del de Los comendadores, se mueve con soltura y corporeiza un malvado rey Nino que combina crueldad y cinismo. Rakel Camacho, como Irene, está soberbia con una carnalidad seductora que pone a prueba el protagonismo de Semíramis. Y la pareja de graciosos Tito Rubio-Chato y Sirene-Triana Zárate funcionan espléndidamente otra vez y encuentran una complicidad en el público basada en las dificultades atemporales que tienen hombres y mujeres para comprenderse.
Con tan buenos mimbres, no sale tan buen cesto como Los comendadores de Córdoba y nos resulta difícil diagnosticar por qué. La elección de un texto (disponible, por cierto en el siguiente enlace) donde se censura la ambición y el deseo de la fama a toda costa (males de nuestra sociedad actual) sí nos parece pertinente, aunque el texto es farragoso y difícil y no llega de forma fresca al espectador; quizá está "poco rodado" y no engranan bien todos los mecanismos (cansan las pausas excesivas y el ritmo lento de los diálogos en algunos momentos). Con todo, son pequeños inconvenientes en un montaje sobresaliente y recomendable, aunque no iguale, en nuestra opinión, el rotundo éxito de Los comendadores de Córdoba.


El desajuste temporal del título hace alusión a que desconocemos la fecha de la primera edición del Amadís de Gaula, pero debemos situarla sin duda en el periodo medieval, mucho antes del año 1508, año en que se publica en Zaragoza el primer Amadís que ha llegado hasta nosotros, de forma completa, con los cuatro libros de que consta más el quinto, dedicado a su hijo el caballero Esplandián.
La RAE organiza una exposición hasta el próximo 18 de enero donde pueden verse algunas de las joyas bibliográficas que guarda en su interior en lo que a libros de caballerías se refiere.
Si después de visitar la exposición, alguien se queda con ganas de más, puede consultarse un artículo que, sobre los libros de caballerías publicó la revista La aventura de la historia en su pasado número de diciembre.

Y a continuación, ofrecemos una visita virtual a la exposición:

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