El auge en nuestro país de las redes sociales a través de Internet como Facebook, Tuenti o My Space está detrás del éxito de ventas de este libro de la editorial Taurus. Sin embargo, la investigación científica de los profesores universitarios Christakis y Fowler se refiere mayoritariamente a las redes sociales tradicionales y sólo de refilón aborda casos concretos de la traslación de las redes sociales a la World Wide Web, como el éxito de la campaña electoral de Obama, vinculada a su mayor presencia en Internet que la de sus rivales: candidatos de su propio partido político en las Primarias y John Mc Cain, por parte del partido republicano.
No quiere decir esto que el estudio decepcione. Resulta interesante constatar que nuestras posibilidades de engordar aumentan si el amigo del amigo de un amigo nuestro (Regla de los Tres Grados de Influencia) engorda, sin importar si lo conozco o si vivo a miles de kilómetros de distancia del primero. Por regla general, se deduce de las consecuencias de este estudio que encontramos pareja recurriendo a miembros de nuestra red social, antes que estableciendo contacto con desconocidos. En cambio, a la hora de buscar trabajo, la oportunidad no suele proceder de los miembros más cercanos de nuestra red social (familia, amigos), sino de miembros alejados de nosotros en la red con los que nos une una relación más distante (puede tratarse de antiguos compañeros de estudios, vecinos o personas con las que nos unen o nos unieron en el pasado lazos laborales).
Siendo el hombre una especie sin depredadores naturales, ocurre que el depredador más habitual para el hombre es el propio hombre, con lo que, refieren los autores, la tendencia comprensible sería la de vivir en aislamiento unos hombres de otros, formando, todo lo más, núcleos familiares. No obstante, la vida en sociedad reporta al hombre más ventajas que inconvenientes, desde, al menos, hace miles de años cuando los primeros cazadores descubrieron la utilidad del trabajo cooperativo para abatir grandes presas. Este trabajo cooperativo se ve amenazado por los individuos oportunistas o parásitos (se aprovechan del trabajo de los demás, sin aportar el suyo), contra los que actúan los justicieros, adoptando un papel incómodo que busca redundar en el beneficio de la sociedad (por ejemplo, el individuo que reclama a un vecino moroso se ponga al día de las cuentas con la comunidad).
Por último, el estudio de las redes sociales, basado en aportaciones de la sociología, las matemáticas o la genética se aplica en esta obra a gran variedad de temas: sentimientos como el amor, la amistad; el sexo, la economía, la política, etc.
Los siguientes enlaces pueden resultar de interés para saber más sobre este libro:
Web del libro Conectados (en inglés).
Noticia en el periódico El País de la publicación del libro.

Estos días puede verse a todas horas y en todos los canales de televisión el spot de que pide a los españolitos se apresuren a solicitar su borrador de la Renta 2009 para pasar por caja y estar a bien con el Estado cuanto antes. Concretamente, éste es:

Pues bien la música de fondo corresponde a los arreglos de la canción "Te buscaré en Groenlandia", de un grupo ochentero de la Movida llamado Zombies. Entre otras perlas, la letra decía: "Atravesaré el mundo/ y volando llegaré/ hasta el espacio exterior./ Y yo te buscaré en Groenlandia,/ en Perú, en el Tibet,en Japón, en la isla de Pascua." Y no contento con eso: "Cruzando amplios mares,/ escalando altas montañas,/ descendiendo los glaciares./ A través de desiertos, las junglas y los bosques." Y de nuevo el estribillo.
Si vemos en ese sujeto omitido en primera persona a la Agencia Tributaria y el "te" , complemento directo, lo sustituimos por cada uno de los pobres contribuyentes, la conclusión es que, te escondas donde te escondas, no hay escapatoria y te toca cumplir con el fisco sí o sí. ¿Voracidad desmedida y descarada de la Agencia Tributaria? ¿Sentido del humor ennegrecido del publicista de turno? Mientras pensáis en ello, deleitaos con la canción de los Zombies, que sigue sonando fresca a pesar de los años.

Blogger Template by Blogcrowds