Los 10 de 2009


Por tercer año consecutivo, este blog recoge la decisión de los críticos de Babelia, el suplemento literario más influyente en castellano, sobre los mejores libros del año. En primer lugar, figura un libro más cercano al periodismo que a la literatura, Anatomía de un instante, de Javier Cercas, libro acerca del cual ya hemos tratado en este blog.
En segundo lugar, La noche de los tiempos, de Antonio Muñoz Molina, de quien sobra cualquier presentación. El tercer clasificado es Philip Roth, con la novela Indignación, un autor que se erige en representante de la nueva elite de la literatura anglófona, junto a nombres como Ian Mc Ewan (Su novela Chesil Beach fue la designada como mejor libro de 2008 por los críticos literarios de El País) o Cormac Mc Carthy.
Cabe destacar la Historia de mi vida, de Giacomo Casanova, en una espléndida edición de Atalanta, por vez primera en español, completa (casi cuatro mil páginas) y prolijamente anotada. Entre los diez primeros desfilan nombres como Haroldo Conti, Antonio Gamoneda, Emily Dickinson, Tobías Wolff y Pierre Michon.
Acompañamos los enlaces donde pueden leerse íntegramente en www.elpais.com los artículos dedicados a los libros elegidos y la puntuación de los críticos:
Lista de los diez primeros clasificados.
Sobre el ganador: Heroicidad y resistencia.
Sobre los libros elegidos entre el 2º y el 10º puesto: Destellos que aclaran el pasado.
Puntuación de los críticos.


Tendrá lugar los próximos 23, 24 y 25 de noviembre en el Paraninfo/Salón de Grados de la facultad de Filología de la Universidad Complutense de Madrid. A continuación puede consultarse el programa. Tanto los ponentes como los temas que se tratarán son del máximo interés para cualquier aficionado al teatro áureo. Que lo disfrutéis.

Hemeroteca.abc.es


El acceso a las hemerotecas de los periódicos posibilitado por las nuevas tecnologías despierta tanto entusiasmo entre los lectores como reticencias entre los medios, empresas al fin y al cabo que se mueven buscando una rentabilidad económica.
El País trata de promocionar su servicio de suscripción, obsequiando al suscriptor con unos servicios a través de Internet que incluyen acceso al diario escrito (en edición .pdf) y a los fondos de la hemeroteca o archivo. En el caso de El Mundo, en alguna ocasión hemos consultado fondos de su sección El Cultural y puede hacerse mediante pago de menos de un euro por ejemplar. Es por ello que hay que felicitar a ABC por poner al alcance de los internautas su fondo editorial de 118 años de historia. Aquí tenéis el enlace. Que lo disfrutéis.


La supuesta incompatibilidad entre calidad literaria y éxito de ventas es un invento moderno "ad maiorem Criticae gloriam". Nunca se planteó si el mayor "bestseller" de todos los tiempos, la Biblia, era una obra bella o no desde el punto de vista literario: claro estaba que sí lo era, no hay más que leer El cantar de los cantares para disipar cualquier duda. De igual modo sucede con la Ilíada y la Odisea de Homero.
Más cerca de nuestro siglo, el excelso Quijote, aparentemente hoy sólo apto para paladares lectores exquisitos, fue un éxito de ventas en el siglo XVII, y según las investigaciones de Francisco Rico, en el mismo año de 1606, recién salido de la imprenta de Juan de la Cuesta, se hallaron ejemplares en América, formando parte del equipaje de colonos españoles que habían probado hacer fortuna en otras tierras y los llevaban para su entretenimiento, ninguno de ellos era profesor universitario, por cierto.
Creemos necesario este preámbulo porque, especialmente desde el éxito monumental y globalizado de El código da Vinci, de Dan Brown, se da por hecho que cualquier libro cuya cifra de ventas alcance el millón de ejemplares en poco tiempo ha de ser necesariamente una obra de pésima literatura. Y en estas estábamos cuando el fenómeno Millenium de Stieg Larsson nos ha estallado en las narices. Autores y críticos de mucho renombre han saltado a la palestra para defender la calidad de la trilogía del autor sueco. Aquí mencionaremos la de Mario Vargas Llosa en El País, Lisbeth Salander debe vivir, y la "Canela fina" que le ha dedicado Luis María Anson en El Cultural de El Mundo.
A pesar de recomendar dos artículos muy elogiosos con el novelista y con su obra, nosotros no nos pronunciamos al respecto -aún no hemos leído ninguna de las novelas-, pero decididamente hay algo en el fenómeno que no nos gusta. Se hacía raro ver este verano que, de cada diez lectores, ocho leían el mismo libro.

Noche en blanco 2009 de Madrid


Nueva Noche en blanco de Madrid, y ya van cuatro. Entre tanta oferta, conviene establecer preferencias y renunciar a actividades porque será imposible abarcarlo todo. Ofrecemos algo de información para planificar los recorridos antes de echarse a la calle.
En primer lugar consulta la web oficial de la Noche en blanco. El País propone su agenda de actividades en el siguiente enlace, del mismo modo que El Cultural del periódico El Mundo (pincha aquí para consultar el enlace).
Yo ya he decidido por dónde empezar, así que tal vez nos veamos en la Biblioteca Nacional.


El pasado dos de septiembre me encontré con Andrés Peláez en la contraportada de El País, en una sección tan estimulante como la de "Almuerzo con..." (Pincha aquí si quieres leer el artículo de Rosana Torres).
Andrés Peláez ha engrandecido el Museo Nacional del Teatro de Almagro (cabe recomendar una visita a la web en primer lugar y después al museo) dirigiéndolo durante más de 20 años y su persona recopila tantas o más piezas de museo que el propio museo, piezas en forma de conversaciones y recuerdos, en suma, experiencias con lo más granado del teatro español del último medio siglo.
Conocí a Andrés en el Festival de Almería del año pasado (al Festival ya le dedicamos dos post de marzo de 2008). Había ido a presentar el homenaje a una de sus amigas, la gran Mª Jesús Valdés. Por circunstancias compartimos mesa, mantel y copas de la noche almeriense un grupo de personas entre las que se hallaba Andrés Peláez y tuve la ocasión de disfrutar de su conversación chispeante, su pasión por la buena mesa y su humor poco amigo de lo políticamente correcto. En línea con lo expresado en el titular "Odio los festivales y el teatro al aire libre", en aquella conversación abundó en el negocio en que se han convertido los festivales (de ahí que proliferen como setas en los últimos años, sobre todo en período estival), y en el uso espurio que se hace de instalaciones centenarias en nombre del teatro. Ponía como ejemplo el arrendamiento del Corral de Comedias para representaciones escolares a empresas que no garantizaban la profesionalidad de los montajes ni una mínima calidad de los intérpretes y que cierra la posibilidad de otros montajes fuera de la temporada del Festival. Es Andrés persona de las que no se muerden la lengua y, aunque se muestra satisfecho con su labor al frente del Museo, quizá echa de menos el apoyo oficial que sí tienen los tan cacareados festivales, aunque, como apunta Rosana Torres, es posible que la falta de interés oficial en el Museo es lo que ha perpetuado a Andrés Peláez en el cargo durante los 20 años que lleva al frente en él (algo de todo punto inusual en las instituciones públicas).


Nos encanta Alcalá de Henares, sin ninguna duda, la joya del Corredor. Quizá estos días de canícula no sean la ocasión más propicia para hacer turismo complutense, pero la exposición del Archivo General de la Administración nos ofrece una excusa para vencer la pereza. Según publicó El País el pasado domingo, 23 de agosto (pincha aquí para leer el artículo) la exposición Fascinados por Alcalá (puede consultarse en este enlace la web www.fascinadosporalcala.es)consta de una cincuentena de fotos tomadas por el Patronato de Turismo o por fotógrafos anónimos y muestran la ciudad antes del desarrollo urbanístico de los años 60, recogiendo los edificios más representativos, como la fachada cisneriana, la plaza de Cervantes, la Magistral, la hostería del Estudiante y otros.


Hace unas semanas supimos en la sección La papelera de Juan Palomo de El Cultural del periódico El Mundo que Viggo Mortensen, además de buen actor, es un apasionado amante de la poesía y se ha encargado de la publicación de la Antología de la nueva poesía argentina, en la editorial Percival Press, con obras, entre otros, de Leónidas Lamborghini, Joaquín Gianuzzi, Fabián Casas, Martín Gambarotta, Gabriela Bejerman y Washington Cucurto.
Y ya que este post está dedicado a la poesía, la hermana pobre de las disciplinas tratadas en este blog, lo reconocemos, hacemos la recomendación del libro: Ningún mensaje nuevo (ed. Hiperión), de Irene Sánchez Carrón. Como muestra, un botón:
"Cuando yo era muy niña,
las viejas iban siempre de negro
y vivían
cara al sol en silencio y con los ojos cerrados,
y se peinaban
como si fueran diosas.
Pero aquel elegante recogido que tanto me gustaba
acababa cubierto por un pañuelo negro,
un día más, oculto,
un día más, perfecto."

Ha muerto Mary Carrillo


La actriz Mary Carrillo ha muerto a la edad de 89 años en Madrid. Ofrecemos en su homenaje la siguiente semblanza*: "Nombre artístico de Magdalena Carrillo Moreno. Actriz, una de las mayores de la segunda mitad del siglo XX. Esposa del director y productor Diego Hurtado; madre de las actrices Paloma, Teresa y Fernanda Hurtado. Debuta en 1936 con la compañía de Hortensia Gelabert y pasa después a la compañía Díaz-Collado, con la que hace una gira por Hispanoamérica. En 1938 regresa a España e ingresa en la compañía de Bassó-Navarro y luego en la de María Guerrero, en el teatro Español. En 1939 se casa con el director Diego Hurtado, con el cual forma compañía. Uno de sus primeros grandes éxitos es La alondra. Participa en algunas películas (Marianela, Fiebre, El doncel de la reina), pero su interés mayor es el teatro. Actúa en los teatros Lara y Recoletos de Madrid. Por Aurelia y sus hombres(1960)recibe el Premio Nacional de Interpretación Dramática. A su regreso a España alcanzó una notable popularidad y prestigio, a los que no fueron ajenas sus interpretaciones de numerosas obras de Jacinto Benavente, quien escribió para ella algunas de sus piezas. Está en posesión de un buen número de distinciones, entre ellas el Premio Nacional de Teatro y la Medalla de Oro de Bellas Artes. De su extensa carrera interpretativa cabe destacar, entre otros montajes, los siguientes: La visita que no tocó el timbre, Diálogos de carmelitas, La vida es sueño, Divinas palabras, La casa de los siete balcones, Marianela, La vieja señorita del Paraíso, Los buenos días perdidos, Buenas noches, madre y Sorpresas. Ha protagonizado asimismo numerosas películas: Nueve cartas a Berta, Las truchas, La colmena, Entre tinieblas, Los santos inocentes... Mary Carrillo, considerada como una de las mejores actrices del actual teatro español, se despidió de la escena con el estreno, el 22 de abril de 1995, de la obra Hora de visita, de José Luis Alonso de Santos, en el teatro de Rojas de Toledo. El 27 de octubre del mismo año le fue entregada la Medalla al Mérito Artístico del Ayuntamiento de Madrid, en el Centro Cultural de la Villa".
*Fuente: Teatro español de la A a la Z, de Javier Huerta Calvo, Emilio Peral Vega y Héctor Urzáiz Tortajada; Madrid, Espasa, 2005.


Javier Cercas ha acaparado el interés general de crítica y lectores con su último libro: Anatomía de un instante, en el que disecciona el golpe de estado del 23-F, convirtiéndolo en un poliedro y analizando pormenorizadamente cada una de sus caras, tomadas de forma independiente unas de otras, para converger finalmente en el balance o contraste de todos los análisis. Este híbrido de novela y ensayo, según confiesa él mismo, tiene la virtud de ser claro y directo y lo que proporciona tanto al lector iniciado en el tema como al lego es, fundamentalmente, información. Cercas se propone afrontar de forma definitiva el mayor ataque que la democracia española ha sufrido en sus poco más de tres décadas de existencia. No lo hace con autocomplacencia: reprocha a la sociedad española su tibieza con los golpistas, que llevó a los españoles a encerrarse en sus hogares a ver qué pasaba, en lugar de salir a las calles en defensa del orden constitucional. También hay reproches al Rey, a quien culpa de alentar el golpe con sus manifestaciones públicas de desapego al gobierno de Suárez y sus insinuaciones de que debían producirse cambios de cualquier manera, porque la España que Suárez regía estaba abocada al caos. Cabe la crítica contra los líderes políticos de la época: Felipe González, Alfonso Guerra, Manuel Fraga, los compañeros de partido de Suárez, enzarzados en pugnas cainitas motivadas por la ambición. También contra los empresarios más importantes, presentes en los grupos de poder, contra los militares que se arrogaron una representatividad que no tenían y se consideraban los idóneos para reconducir la situación. No se escatiman críticas a Adolfo Suárez y Santiago Carrillo, pero resultan los personajes más engrandecidos del relato, en palabras de Cercas: "los dos únicos políticos que demostraron estar dispuestos a jugarse el tipo por la democracia", conclusión extraída por el escritor del hecho de que fueran los únicos del hemiciclo que resistieron en sus escaños mientras "a su alrededor zumbaban las balas". En este pasaje, Cercas no se resiste a fabular y el relato paralelo que construye de estos dos hombres, presentados como verdaderos héroes de la Transición, tiene no poco de imaginación en la misma medida, justo es reconocerlo, que de realidad.
En cuanto al estilo, el autor es poco amigo de veleidades literarias, tal se mostraba en su opera prima, Soldados de Salamina (obra sobria donde las haya desde el punto de vista estilístico, como bien se percibe si se la compara con los muy retóricos cuentos de Alberto Méndez, recogidos bajo el título de Los girasoles ciegos. Ambas obras nos han venido a la cabeza, porque las dos se ocupan del periodo histórico de la Guerra Civil).
En fin, se trata de una obra muy recomendada para los interesados en este momento crítico de la España de los 80 y, por su tono peridístico, para los amantes de la prensa que no encuentran asuntos de su interés por el bajón informativo (y de calidad de redacción) que se produce en los diarios en los meses de verano.

Hace dos años presencié Madame Butterfly en el Teatro Real, dirigida por Plácido Domingo. La puesta en escena proponía reducir las dimensiones gigantescas del proscenio a una "caja china" reducida y de hermosa presencia. Recuerdo esperar con impaciencia a que se abriera el plazo para comprar las entradas por internet. Recuerdo también la decepción al ocupar mi butaca de la zona llamada "Paraíso" y comprobar que sólo alcanzaba a ver la parte superior de las cabezas de los intérpretes, tan mala era la perspectiva desde mi asiento. En fin, para la presente ocasión, escarmentado por la imposibilidad de conseguir buenas localidades, decidí acudir a una sala de cine en lugar del teatro, dentro de la iniciativa Ópera en cine digital que ha puesto en marcha el Teatro Real de Madrid.
Aunque los puristas se echarán las manos a la cabeza por tales usos, impropios del buen aficionado a la ópera, voy a comentar mi experiencia:
Me hallaba de vacaciones, lejos de casa, por lo que elegí la sala más cercana: los cines Málaga Nostrum; buena aceptación: más de la mitad del aforo. Hay que contar con que el personal de la sala no está familiarizado con este tipo de espectáculos. Empezó la ópera sin subtítulos y vimos a una espectadora salir de la sala para advertirlo al personal responsable. No sabemos la razón, pero hasta pasados 45 minutos, después de varios intentos que se reflejaban desagradablemente en la pantalla, no aparecieron los subtítulos en castellano. A partir de ahí todo fue bien: el sonido era estupendo, el reparto, como requiere esta ópera, tan actores como cantantes. Fue especialmente apreciado por el público el aria Dove sono i bei momenti, de Barbara Frittoli, uno de los momentos más deliciosos de esta ópera; también gustó la Susanna que compone Isabel Rey, muy querida en el Teatro Real; personalmente nos gustó menos el Conde (excesivamente hierático en su interpretación, justo lo contrario que el criado Fígaro). Y debemos mencionar a Cherubino, quien no en vano ha sido señalado como el personaje clave de esta obra, el motor de todos los enredos, encarnación del deseo por su ambigüedad (adolescente entre niño y hombre; por otro lado, personaje masculino sobre el papel para ser interpretado por una mujer con tesitura de mezzosoprano), criatura endiablada, encargado de seducirlos a todos, hombres y mujeres por igual. Marina Comparato en su primera actuación en el Real supo ganarse el favor del público.
En cuanto a la dirección de Jesús López Cobos, una institución en el Real y una garantía, bien como siempre. La puesta en escena de Emilio Sagi, en sus palabras "realista", yo diría "demodée", antigua. Y aquí se abre el debate que afecta al tipo de realización televisiva más adecuada a este tipo de espectáculos. La que presenciamos en la sala de cine se situaba en la estela de las grandes producciones operísticas para televisión (téngase en mente, verbigracia, las de la BBC), lo que unido a una escenografía conservadora, pareció llevarnos 30 años atrás en el tiempo. Recuerda también a los Estudio 1 de TVE de hace más tiempo, que llevaban a los hogares espectáculos de teatro de gran calidad con una realización característica.
Mi opinión al respecto es que los espectadores que acudimos a las 78 salas de cine que ofrecían la ópera queríamos sentirnos como en el Teatro Real, que es donde efectivamente habríamos querido estar. La realización, pensamos, debe proporcionar al espectador la "ilusión" de que está en el teatro presenciado la ópera en directo: por tanto, nada de primeros planos, nada de zoom, que "convierte" al intérprete en un gigante de varios metros de altura a ojos del espectador, nada de planos con detalle desviando la atención al decorado o diferentes elementos del atrezzo. Simplemente un plano medio sostenido toda la representación, el punto de vista que tiene, desde su butaca, el espectador que ha podido conseguir la mejor ubicación de la sala, alejándose de florituras televisivas y/o cinematográficas. Quizá sea mucho decir, pero para la ópera y el teatro, no nos fiamos de las engañifas de la tele y el cine, preferimos la autenticidad de la sala y del actor "que se quema los pies".
Hemos encontrado en Youtube algunos de los momentos clave de la ópera:
Obertura

Aria Dove sono i bei momenti


En este blog amigo del teatro nunca nos habíamos ocupado de una de las principales revistas de teatro españolas: Primer acto: cuadernos de investigación teatral. José Monleón (Premio Nacional de Teatro en 2004, puede leerse una breve semblanza suya en el siguiente artículo), la dirige desde sus inicios en el año 57 y, lejos de pensar en la jubilación, sigue en la brecha, dramaturgo, teórico teatral y crítico incansable, dedica en el último número un especial al teatro de Pier Paolo Pasolini, con aportaciones de especialistas: Vicente León, que ha llevado a escena Fabulación; Javier Huerta Calvo, quien disecciona la obra más conocida de Pasolini, Calderón y la pone en relación con nuestros clásicos áureos; Carla Matteini, encargada de traducir al castellano en 1980 el texto de Calderón y de revisar la traducción que se ofrece en el número 328 de la revista. Asimismo, se comenta la puesta en escena de Ainhoa Amestoy de Calderón este mismo año en el Centro Cultural Moncloa de Madrid, la noche de Max Estrella (invento maravilloso de Ignacio Amestoy, evento del que ya nos hemos hecho eco aquí con anterioridad), se conmemoran los 30 años de teatro del grupo La Zaranda, se recuerda a Ricardo Salvat, fallecido recientemente (ha venido a nuestra mente su lucidez y su sabiduría teatral que puso a nuestra disposición en Festival de Teatro de Almería del año 2008).

Agradecemos a Lola de José Jiménez nuestro reencuentro con la revista Primer acto, una revista imprescindible para el aficionado al teatro.


Tres amigos, antiguos compañeros de farras universitarias, fuimos al teatro Valle-Inclán el pasado 19 de junio. Como suele suceder en estos casos, a la salida del espectáculo estábamos de acuerdo en algunas apreciaciones y discrepamos en otras. Convinimos en que, de las tres piezas representadas, la que mejor conserva el tono poético que impregna todo el teatro de Valle-Inclán es Ligazón, merced a la propuesta escénica de Ana Zamora, que tiene el elemento acuático como protagonista (se camufla una pileta en mitad del proscenio y la acción se desarrolla en torno a ella) y una protagonista femenina que seduce e inquieta a la vez, destacada sobre el resto del reparto.

La cabeza del Bautista de Alfredo Sanzol, equilibra lo poético y lo cómico, recoge el humor que rezuman los textos dramáticos de Valle y propone una puesta en escena sesentera y "pop". Conforme los mozos bailarines desaparecen de escena se presenta desnudo el conflicto y se avanza hacia el trágico final: la risa se transmuta en llanto y todo termina donde empezó, en el huerto de limoneros.

Salva Bolta opta por una Rosa de papel gamberra e irreverente, en la que opta por romper el equilibrio entre lo poético y lo cómico del lado de lo cómico. Simeón Julepe es un personaje excesivo y a tal exceso se aplica el actor Marcial Álvarez con tesón. Subtitulada "Melodrama para marionetas", los actores, caricaturizados, gritan, hacen muecas y remedan muñecos de trapo.
¿Consigue el montaje el propósito de Valle de escandalizar, "épater le bourgeois", a un espectador actual? A este respecto, no nos poníamos de acuerdo. Uno de nosotros pensaba que a la sociedad actual no le escandaliza un crucifijo que lanza luces de colores cual dispositivo de discoteca, ni el personaje de la difunta Encamada como actualización carnal y voluptuosa de Cristo (véase la foto anterior), ni Simeón Julepe exhibiendo un monumental falo de trapo, agitándolo ante el público antes de entregarse a la cópula necrófila. Para los otros dos, los directores, sobre todo, Salva Bolta, habían encontrado la fórmula transgresora de remover al espectador del siglo XXI, fiel a la intención primigenia de Valle. En los momentos que acabamos de comentar hubo desfile de espectadores (algunos de ellos de avanzada edad) hacia la salida. Su expresión denotaba rechazo y/o decepción. ¿Se sentían escandalizados?
Nota: Tomamos las imágenes de la bitácora www.larepublicacultural.es


A partir del próximo 10 de junio y hasta el día 28 vuelve otra muestra de teatro áureo a la ciudad complutense, este año en una edición conmemorativa de Lope de Vega y su Arte nuevo de hacer comedias en este tiempo, de cuya publicación se celebra este año el IV centenario.
Puedes consultar el programa de este certamen en el siguiente enlace.
El festival ofrece el 11 de junio un estreno interesante: El sueño de una noche de verano, del grupo Ur Teatro y su directora Helena Pimenta(pincha aquí para conocer su web, magnífica, por cierto).


Degusto los artículos de Sánchez Ferlosio en El Paísde la misma manera que un catador de vinos el último caldo de su bodega preferida. Es un sabio del lenguaje, de la filología, un filólogo en el sentido etimológico del término, un amante de la palabra. Sólo recuerdo devoción semejante en la dedicada al recordado Lázaro Carreter y su colección de El dardo en la palabra.
En su último libro nos propone temas como la historia, la guerra, la religión, el derecho y el fanatismo, todo ello pasado por el tamiz del degustador de palabras y expresiones: en el gigantesco ensayo que supone God & gunhay reseña de libros (el libro II es una confrontación entre la concepción historiográfica de Polibio y la que subyace en la Filosofía de la Historia, de Hegel; en el libro V, se habla del ensayo La política como vocación, de Max Weber); hay también análisis de textos literarios, como un fragmento de El laberinto de Fortuna, de Juan de Mena, análisis filológico de viejos refranes castellanos, como "corneja posada non face agüero", o "potro que ha de ir a la guerra, ni lo come el lobo ni lo aborta la yegua". Nuestro autor se siente en su salsa manejándose entre anfibologías, enunciados locutivos o perlocutivos, o el enroque de complemento directo (eso sí, el autor reconoce que su uso del lenguaje es peculiar: así es como "en mi jerga se designa").



Siendo Ferlosio un escritor que se prodiga poco -Enrique Vila-Matas no tendría inconveniente en incluirlo en su catálogo de Bartlebys-, es motivo de alegría para sus lectores la aparición de un libro, como este God & gun, que el propio autor presenta a sus lectores de la siguiente manera:
"Barack Obama dijo de algún estado norteamericano que, deprimido y aburrido por la recesión y por el paro, se había abandonado al culto de Dios y al culto de las armas; de ahí he sacado yo el título God & Gun, que además me parece un lema ideal para un escudo de Estados Unidos. Yo también, sin embargo, entre los quince y los veinte años, era tan religioso como apasionado de la escopeta; por la conjunción de estas dos cosas, mi padre me comparaba con Nemrod y me hacía fiestas recitándome aquello de Génesis 10, 9: «Nemrod, vigoroso cazador a los ojos del Altísimo». Estos apuntes empezaron siendo un artículo de respuesta a otro de Fernando Savater, pero ya se sabe que los grafómanos o plumíferos estamos expuestos a la pulsión de desviarnos con cualquier pretexto que se cruce, y ya no puede saberse adónde iremos a dar. Había empezado a principios del 98, pero la oscuridad y la tristeza me cortaron en seco sin acabar el año. Escribí otras muchas cosas, pero la incertidumbre y el escepticismo crecientes que son propios de todo envejecer no me dejaron volver a aquello hasta cumplir los ochenta años: no sé qué impulso me llevó a rematar el actual Libro VII y escribir, como en unos dos meses, todo el VIII, no puedo tan siquiera imaginar cuán distinto del que habría podido prever hace diez años. Rafael Sánchez Ferlosio regresa con un ensayo deslumbrante sobre la historia, la guerra, la religión, el derecho y el fanatismo (pasado y presente)."


Hace tiempo que queríamos escribir aquí sobre una obra de reciente aparición: el DICAT (Diccionario biográfico de actores del teatro clásico español), que se publica en soporte informático, con un poderoso motor de búsqueda para hallar las referencias que nos interesan de entre las más de diez mil páginas que supondría una edición impresa de este diccionario de actores. Por otro lado, también ha despertado nuestra atención el Blog Theatrica, dedicado al estudio del teatro del Siglo de Oro. Pues bien, con esta entrada vamos a matar dos pájaros de un tiro, porque el magnífico blog se encarga en una de sus últimas entradas (pinchar aquí para conocerla) de la ingente labor de la doctora Ferrer y su equipo de colaboradores.
Pongamos por caso, alguien que realiza una tesis doctoral sobre un autor de teatro breve del siglo XVII. Para datar las piezas, resulta interesante, si conservamos nombres de actores que las interpretaron, saber a qué compañía pertenecían, en qué ciudades actuaron y en qué fechas. Estas pesquisas suponían, antes del DICAT, horas de búsquedas, a menudo infructuosas: Shergold y Varey, Rennert, los Documentos de Pérez Pastor y otros. El DICAT simplifica no poco la labor del investigador y proporciona momentos de goce al aficionado al teatro áureo.

Ha muerto Mario Benedetti


Hace dos días murió Mario Benedetti, el gran poeta uruguayo del siglo XX (Puede consultarse su perfil biográfico y bibliográfico en el siguiente enlace de Wikipedia).
Aprovecho esta ocasión para recomendar la web de poesía que más me gusta: A media voz (pincha el enlace y lee una selección de poemas de Mario Benedetti).
Tengo memoria Benedetti desde los años de universidad, en la década de los 90 en la facultad de Filología de la Complutense de Madrid. Era un autor más citado y leído fuera de las clases que dentro. Entonces ya no había que correr delante de los grises, pero los poemas y los escritos de Mario circulaban de mano en mano entre los estudiantes con profusión. Su gran arma consistía en una literatura con más verdad que aquélla que nos enseñaban dentro del aula catedráticos egregios dictando apuntes amarillentos. Su recuerdo me hace sonreír: ¡Qué bueno que estuviste, viejo!
Nos despedimos de él con un documental de Ricardo Casas sobre su figura: Palabras verdaderas.






Antonio Vega ya es miembro de pleno derecho del "club de los malditos", que vivieron peligrosamente y se fueron antes de tiempo. Recordamos con cariño a grandes músicos como Tino Casal, Antonio Flores o Enrique Urquijo, grandes entre los grandes de la Nueva ola, la Movida madrileña, La Edad de oro y otras etiquetas que se han puesto al fenómeno por el cual el pop español alcanzó la mayoría de edad y se equiparó a su progenitor británico.
Corría el año de 1978 cuando los primos Nacho García Vega, Antonio Vega, junto a Ñete y Carlos Brooking formaron Nacha Pop, más como un divertimento adolescente que como proyecto musical serio. Una de sus primeras canciones fue La chica de ayer, considerada hoy como el mejor tema del pop español y que podemos escuchar en el siguiente vídeo que recoge la primera actuación del grupo en televisión.

El camino irregular de 1980 a 1988 culminó con la separación del grupo por la diferencia entre Nacho (eléctrico y hedonista) y Antonio (quien postulaba un rumbo intimista, desnudo y poético). En esta etapa, Antonio nos regaló canciones inolvidables como Se dejaba llorar y El sitio de mi recreo.


Recientemente, al calor de la moda del revival Nacho García Vega y Antonio Vega resucitaron a Nacha Pop en algunas actuaciones y buenas palabras que no cristalizaron en nada sustancial. Recordamos su actuación hace algunas semanas en TVE, en el programa Los mejores años de nuestra vida. El deterioro de Antonio era ya escalofriante y el desenlace fatal inminente. Se ha ido un gran músico, capaz de proporcionar felicidad a cientos de miles de personas que una vez fuimos adolescentes, una gran estrella y, a la vez, un tímido enfermizo que no tuvo piedad de sí mismo.


La compañía de teatro Almaviva pone en escena Los comendadores de Córdoba, de Lope de Vega los próximos días 8, 9 y 10 de mayo en el Teatro La Galera (C/ Santo Tomás, s/n). Ya hemos testimoniado en este blog nuestra admiración por el montaje de César Barló (Pinchar enlace), así que aprovechamos la ocasión para recomendar (en el siguiente enlace) la crítica teatral de esta obra en Blog Theatrica, una bitácora de reciente descubrimiento por nuestra parte que incorporamos a los enlaces recomendados.


El periódico El País en su sección Madrid ofrece una subsección curiosa llamada "El Jefe de todo esto". Pues bien, hace unos días la dedicaron a Pablo Berástegui (consúltese el enlace), responsable del centro cultural de vanguardia Matadero de Madrid. Nos interesó la entrevista porque se refería a un espacio que conocimos hace algunos meses con motivo de la representación de Las troyanas, en el montaje de Mario Gas que ya comentamos aquí. Como espacio teatral es enorme, imponente: una gran nave sin columnas. La disposición del público (un sistema de gradas muy flexible) la elige el responsable del montaje, lo que aumenta las posibilidades dramáticas. Nos gustó un espacio que, sin abandonar la vocación industrial con que fue concebido, había sido dotado una calidez que lo hacía habitable y cómodo para sus inquilinos y sus visitantes. No recuerdo la exposición que se podía visitar por aquellas fechas (septiembre de 2008), pero sí pasear por sus salas, observar a los artistas en proceso de creación, hablar con ellos. Me ofreció una imagen de lo que el antiguo director del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía quería hacer y no llevó a cabo finalmente: conseguir que el Museo fuera menos museo y más centro de arte. Matadero de Madrid es, hoy por hoy, más centro de arte que museo y el visitante lo agradece.


En San Fernando de Henares puede verse el día 18 a las 20 h. La lluvia amarilla, adaptación de la célebre novela homónima de Julio Llamazares. La novela, de la que se han vendido más de 400.000 ejemplares y ha sido traducida a 18 idiomas, ha sido llevada al teatro por José Ramón Fernández, después de que el autor rechazara participar en dicha adaptación por "desconocer el lenguaje del teatro", y diriegida por Emilio Del Valle. La obra, ya rodada por la Comunidad de Madrid desde hace un año, contó en su estreno en el Teatro Español con la asistencia de un espectador especial: Julio Llamazares, quien felicitó a la compañía por el montaje y dijo no echar nada esencial en falta de su novela en esta adaptación teatral.
La lluvia amarilla es el monólogo del último habitante de un pueblo abandonado del Pirineo aragonés. Entre la "lluvia amarilla" de las hojas en el otoño, la voz del protagonista traza la crónica triste de un mundo que desaparece por el éxodo imparable de la sociedad rural hacia las ciudades.
El mismo día a la misma hora, el teatro de La Jaramilla de Coslada nos ofrece El vals del adiós, de Louis Aragon, obra de la que ya hemos hablado aquí recientemente.
En Velilla de San Antonio, el día 19 a las 19 h. se representa El gato manchado y la golondrina Sinhá, espectáculo de teatro infantil, por la compañía El Retablo.
Por último, estos días se celebra en Alcalá de Henares, el XII Certamen Nacional de Teatro para Directoras de Escena, entre los días 16 y 19 de abril. La programación, completísima, puede consultarse en el siguiente enlace.


El Colegio de Doctores y Licenciados en Filosofía y Letras y Ciencias de la Comunidad de Madrid propone, entre su oferta de cursos para la formación permanente del profesorado, un curso de teatro contemporáneo que parece interesante. Del 20 al 30 de abril en horario de 18 a 21 h. se repasarán los autores más significativos del último siglo: desde el Teatro fantástico de Benavente a los autores españoles más en boga en el momento actual, como Mayorga, Rodrigo García o Lluisa Cunillé. Carlos Rodríguez, licenciado por la R.E.S.A.D., es el ponente y las tarifas
84 euros para los colegiados y 159 para los no colegiados. Para más información, pincha en este enlace.

Francis Bacon en El Prado


Un excelente plan cultural para esta Semana Santa puede ser visitar la exposición monográfica que dedica El Prado al artista irlandés Francis Bacon (Por cierto, después comí opiparamente en un restaurante gallego del cercano barrio de las Letras, llamado Terra Mundi, muy recomendable). La gestión del museo, tradicionalmente muy reacia a acoger en él la obra de autores del siglo XX, ha debido tener en cuenta, aparte de los méritos del artista, la etapa final de su vida en Madrid y su obsesión por el museo del Prado y sus visitas incansables para ver la obra de los que consideraba los popes de la pintura española: Velázquez, El Greco y Goya.
Sobre esta exposición, ahí van algunos enlaces: el artículo de Calvo Serraller en El País, el de Antonio Lucas en El Mundo, y un texto maravilloso de Rodrigo Fresán que encontramos en el blog Ignoria, biblioteca hogar. Pero, sin duda el post más completo que hemos encontrado sobre esta muestra está en el blog de Antonio Blanco Almeida, con unas reproducciones de los cuadros de excelente calidad y unos textos que hacen irrelevante nuestro trabajo en esta entrada del blog.
Además puede verse ">un documental en Youtube, en seis partes, del que aquí sólo enlazamos la primera, sobre una retrospectiva que se le dedicó en Londres.
La exposición que, consta de más de 60 obras, se subdivide en áreas que muestran, siguiendo criterios en parte cronológicos, asuntos que preocuparon al autor en distintas etapas de su vida: así, Animal (década de los 40), donde desde su posición atea, subraya la condición animal del hombre responsable, entre otras barbaries, de la Segunda Guerra Mundial. A Zona y Aprensión corresponde las variaciones sobre el Retrato del Papa Inocencio X (cuadro pintado en 1650 por Velázquez y que llegó a obsesionar a Bacon), es una etapa donde las bocas abiertas en un grito se convierten en la manifestación de angustia y pesimismo existencial.
Más tarde siguen Crucifixión y Crisis en los años 60, donde sus obras Estudios para una crucifixión y Crucifixión presenta la paradoja de que el profundamente cristiano tema de la crucifixión seduzca y obsesione a un artista ateo.
Finalmente, Retrato, en la década de los 70, se centra en la necesidad de Bacon de pintar a sus seres más cercanos; su relación con George Dyer, con quien ha vivido momentos de exceso se trunca en 1971 con la muerte de éste. A partir de aquí, el color negro ingresa con fuerza en sus pinturas.
Es de destacar toda la documentación del estudio del artista, sus testimonios biográficos y el archivo fotográfico, que ocupa, todo ello, una sala de la exposición.


Fernando Guillén ha elegido la obra de Louis Aragon El vals del adiós para despedirse de los escenarios tras una carrera profesional de décadas. La cita con los sanfernandinos es el sábado 28, a las 20 h. en el teatro Federico García Lorca, coincidiendo con el Día Internacional del Teatro.
En Coslada el mismo día, a la misma hora, en el teatro La Jaramilla, puede asistirse a la representación de Amor de don Perlimplín con Belisa en su jardín, de Federico García Lorca. El montaje propuesto por el grupo Tribueñe y dirigido por Irina Kouberskaya incide en la importancia del erotismo como pulsión vital, más poderoso que la muerte, de modo que en esta revisión tan novedosa Don Perlimplín encarna el erotismo y Belisa, la muerte, Belisa, que se muere de amor.

El viernes 27 tendrá lugar también en La Jaramilla la representación de Mujer busca hombre que aún no existe, dirigida por Eloy Arenas.

Gran Torino, de Clint Eastwood


No conocí la obra de Clint Eastwood como director hasta 1992 con Sin perdón, bastante más tarde de lo que me correspondía por edad. Simplemente, no me interesaban los temas que trataba en sus películas. Desde ese gran western crepuscular (término referido al género no al cineasta), no he dejado de seguirle: Los puentes de Madison (1995), una historia de amor imposible a la que es difícil resistirse; Medianoche en el jardín del bien y del mal (1997) presenta esa imagen del Sur estadounidense tan sugerente y a un gran Kevin Spacey; Mystic River (2003)nos cuenta una conmovedora tragedia familiar con una figura paterna protagonista encarnada magistralmente por Sean Penn, Million dolar baby (2004), sobre la prometedora carrera trágicamente truncada de una joven y cabezota boxeadora. Se trata de una selección puramente subjetiva, caprichosa si se quiere,cuyo criterio de elaboración sólo obedece a los buenos momentos que me hicieron pasar en algún momento de mi vida.
Clint Eastwood está acostumbrado a luchar a la contra y hacer de la necesidad, virtud. Cuentan que al inicio de su carrera, cuando en 1954, le ficha la Universal, enseguida le descartan como galán porque su físico enclenque no lo hacía idóneo, más tarde protagonizó una mediocre serie western televisiva, Rawhide, que pudo abocarle al fracaso como a tantos otros actores. Fue criticado por protagonizar los spaguetti-western de Sergio Leone, considerados una segunda división del género americano del Oeste. Uno de sus grandes éxitos de taquilla, la trilogía de Harry, el sucio le acarreó acusaciones de racismo y machismo por parte de grupos de izquierda americanos, críticas de las que tuvo que salir al paso. También la crítica se cebó con él por su forma de actuar inexpresiva, cercana al hieratismo, tanto si el papel lo requería como si no. Superadas todas estas dificultades, Clint Eastwood comenzó a remar a favor de corriente desde el citado año de 1992, como si la interpretación del viejo vaquero William Munny, acabado y a la vez revestido de dignidad, le pusieran en paz con el "establishment" de Hollywood. Desde entonces y hasta hoy, su talla como cineasta no ha dejado de crecer.
Ahora se presenta Gran Torino y parece, de nuevo, que Eastwood ha dado en la diana. Entre sus mejores bazas, cabe destacar el sólido guión de Paul Haggis que combina guiños de simpatía a los veteranos americanos de distintas guerras, patriotas irreductibles, con un mensaje de tolerancia al crisol de culturas en que se han convertido muchas pequeñas ciudades norteamericanas y, a la par, denuncia de la lacra de las bandas organizadas, culpables de la violencia y la delincuencia de la sociedad de hoy en el mundo civilizado.


Mauro Entrialgo escribe cada día una viñeta en el diario Público y en la web de este periódico se puede consultar el blog Plétora de piñatas, donde se recogen las viñetas y los comentarios de los internautas. La viñeta del pasado 16 de marzo trataba de tipología de blogs y, haciendo autocrítica, tenemos que reconocer que: "si cada comentario es una densa y extensa brasa" el nuestro es, efectivamente, "un blog literario", ja, ja, ja. ¡Qué bueno, Mauro! Intentaremos ser menos densos y menos extensos en próximas ocasiones.


El Seminario Menéndez Pelayo (dirigido por Amancio Labandeira) de la Fundación Universitaria Española (Calle de Alcalá, nº 93) ofrece este mes de marzo un ciclo de conferencias sobre escritoras españolas. La cita es los martes a las 19 horas y, en concreto, el próximo día 10, Javier Huerta Calvo hablará sobre las dramaturgas del Siglo de Oro.


Vuelve la compañía Teatro del Común con Las galas del difunto de Valle-Inclán, en esta ocasión en el Teatro Alcázar, durante el mes de marzo.
Para leer la crítica que hicimos de la obra en El Culturero el pasado mes de octubre de 2007, pincha aquí.
Andan preparando nuevo espectáculo, pero, mientras llega el estreno, es una estupenda opción presenciar su montaje de este valle-inclán. Muy recomendable.


Dedico este post a Mercedes Flores, a quien conocí en el Festival de Almagro y descubrimos una afición común, aparte del teatro áureo: ambos somos seguidores de la serie televisiva Perdidos.
Pues bien, hoy confieso esta debilidad por la pequeña pantalla. Los que recibimos el apodo de losties estamos de enhorabuena porque para convencer a nuestros allegados y amigos de las maravillas de esta serie no necesitamos más argumentos. Basta con pinchar en el siguiente enlace et... Voilà! A disposición del internauta se presentan resúmenes en tres minutos de cada capítulo de las cuatro primeras temporadas. Los responsables son Eduard y Ona Vinyamata y los resúmenes constan de fragmentos de la serie con imagen y sonido original, seleccionados de modo que el espectador que quiera engancharse a la serie entienda el argumento de las cuatro primeras temporadas. No tiene finalidad comercial y cuenta con el beneplácito de la productora de la serie. Lo dicho, a perderse en tres minutos.


Bien conocida es la preferencia de Eduardo Vasco por el ciclo "de senectute" de Lope. En sus años como director de la Compañía ha subido a las tablas del Pavón El castigo sin venganza, apostó por Las bizarrías de Belisa para el debut de la Compañía Joven de Teatro Clásico y, en esta ocasión, La noche de San Juan, una comedia palatina de las menos transitadas del Fénix, tanto es así que cuesta conseguir una edición moderna del texto (Hay una excelente de 1988 en la editorial Iberoamericana, a cargo de Anita Stoll y también puede adquirirse la estupenda adaptación que Yolanda Pallín realiza "ad hoc" de la comedia de Lope y que ha publicado el INAEM en su colección Textos de teatro clásico.
Víctor Dixon, del Trinity College de Dublín, ha estudiado las circunstancias de la génesis de la obra y advierte de que este Lope se parece poco al Lope del Arte nuevo (Poética de la que se conmemora en 2009 el cuarto centenario). La obra fue encargada al Fénix por el Conde Duque de Olivares con poca antelación, apenas 20 días, para escribir una comedia a la altura de la familia real, que sería festejada en los jardines del Conde de Monterrey, al otro lado del Prado, la noche de San Juan. Hablando de Lope, el poco tiempo no sería un problema, sí lo era adecuar el estilo a Calderón, mejor valorado en la década de 1630 en palacio. A juicio de Dixon, lo consiguió. El Fénix consiguió metamorfosearse en "un pájaro nuevo", acercándose más a la poética de Aristóteles de lo que había hecho en su producción anterior.
Centrándonos en la representación, la elección de Helena Pimenta para la dirección es la de una profesional la solvencia que le dan sus años al frente de Ur Teatro. Como botón de muestra, baste mencionar Luces de bohemia, de Valle-Inclán y La tempestad, de Shakespeare, con un gran Ramón Barea encabezando el elenco en los dos montajes.
En cuanto al reparto, la elección de Alejandro Saa en el papel de primer galán nos suscitó alguna duda (no posee el físico más adecuado), pero el personaje de Don Juan le va como anillo al dedo: no se trata de un galán al uso, sino un caballero apocado, con tan alto concepto de la amistad que prefiere callar a enfrentarse con su amigo, don Bernardo, al enterarse de que ambos están enamorados de la misma mujer. Si David Boceta nos sedujo en su papel de Las bizarrías, su personaje de don Luis no da tanto juego, pero cumple con creces las expectativas poniendo en su discurso un punto cínico que conecta con el espectador actual.
Las damas están sobresalientes: Eva Rufo ratifica la impresión que ya teníamos de encontrarnos ante una gran dama del teatro clásico e Isabel Rodes, que nos había pasado desapercibida anteriormente, brilla en su interpretación de doña Blanca, quien parece estar siempre al borde del colapso. En el montaje que proponen Helena Pimenta y la Joven Compañía las mujeres llevan el peso de la acción (Ello no estaba tan claro en la obra de Lope). Son el motor de todas la acciones y se imponen a sus galanes don Juan y don Pedro. En el desenlace de la obra, cuando uno y otro confiesan ser solo de sus amadas, ellas les responden que son solo "Nuestras".


Este fin de semana puede verse en el aula de teatro La Galera de la universidad de Alcalá de Henares a la Compañía joven del Teatro del Duende, representando la obra Sabiond@s, de Molière. El fenómeno de las compañías jóvenes está en auge en la época actual. A la Joven Compañía de Teatro Clásico (de la que veremos próximamente La noche de San Juan en el Pavón y prometemos crítica teatral), se suman, entre otras, la Compañía Siglo de Oro de la Comunidad de Madrid, que si, en principio, era compañía joven (nos referimos a la época en que representaron en la R.E.S.A.D. aquel magnífico El arrogante español, o caballero de milagro, de Lope de Vega han evolucionado a otra cosa, después de las incorporaciones de actores de renombre, como Fernando Cayo o Chete Lera. Ahora toca el turno a Teatro del duende y su compañía joven a la que deseamos larga vida. Las representaciones son el sábado 7, a las 18 h. 30' y 20 h. y domingo 8 a las 20h.
Pero la cita fuerte del fin de semana es La vida es sueño, de Calderón de la Barca, en Velilla de San Antonio el sábado 7 de febrero a las 20 h., a cargo de la Compañía Siglo de Oro de la Comunidad de Madrid y dirigida por el gran Juan Carlos Pérez de la Fuente, antiguo director del Centro Dramático Nacional y enamorado declarado del teatro clásico. Texto, intérpretes y director son garantía de éxito por sí solos, de modo que imaginamos que el conjunto proporcionará un resultado sobresaliente.
En San Fernando de Henares puede verse el sábado 7, a las 20 h., Luces de bohemia, de Valle-Inclán, en montaje propuesto por el Teatro del Temple.
En Torrejón de Ardoz se programa para el domingo 8, a las 20h. La decente, de Miguel Mihura, dirigida por Gustavo Pérez Puig, especialista en el dramaturgo madrileño.
Y puestas ya las cartas sobre la mesa, ¿has elegido cuál vas a ir a ver?

Un año de El Culturero



Hace más de un año que comenzamos con este blog-revista cultural-virtual de nombre El Culturero y, concretamente, el pasado 22 de enero se cumplió un año desde que Ademails nos proporciona estadísticas del blog. Con este motivo hemos concebido un post balance anual para agradecer vuestra presencia a los que pasáis por aquí regularmente o, de vez en cuando, y la firme decisión de construir un altar y elevaros a la categoría de santos a los que escribís comentarios.
La primera inclinación de este blog se dirige al teatro y ahí centramos nuestros principales esfuerzos (25 entradas de 66 totales). Entre lo mejor del año, nos complace haber asistido al despegue del joven director César Barló, con dos representaciones reseñadas aquí: Los comendadores de Córdoba, La hija del aire, pasando por la Compañía Nacional de Teatro Clásico y los festivales de Teatro de Almería y de Almagro, donde hemos disfrutado de grandes representaciones; de todas ellas, destacamos Los empeños de una casa, de Sor Juana Inés de la Cruz, en el Festival de Almagro (Si existieran los Premios El Culturero, le otorgaríamos el de mejor representación teatral del 2008), con la doble satisfacción además, de contar con comentarios de agradecimiento de dos de los actores del elenco: Aleyda Gallardo, "Celia" y Antonio Rojas, "don Carlos" (pincha aquí para recordar el post), que nos escribieron desde el otro lado del charco. Para ellos, un abrazo lleno de cariño y suerte en sus próximos proyectos.
Otro de los momentos cumbre de este nuestro primer año fue en el post (pincha aquí para verlo) dedicado a la novela Asesinos sin rostro, de Henning Mankell. El escritor catalán de novela negra José Luis Romero, autor de Siempre quise bailar como el negro de Boney M., entró en nuestro blog y nos dejó un botón de muestra de su obra que ya ha alcanzado los dos millones de libros vendidos.
También en el aspecto personal me quedo con el fortalecimiento de lazos con ese trío de fantásticos que son Jesús Apuntillos, Pedro El profe de filo y Juan Recursos escasos, mis compañeros y amigos tanto en la vida real como en Internet. Les agradezco la ayuda técnica prestada y lo que me han enseñado para la edición básica del blog. Y no quiero olvidarme de Rosa J. C., un modelo a seguir y de quien aprender para los neófitos en el mundo de los blog.
Debemos a la etiqueta Marimoli las entradas con mayor número de visitas, entre ellos, el día de emisión del programa Cámara Abierta, grabado en el instituto María Moliner de Coslada, ese día se alcanzó el mayor número de visitas, en total 95, el pasado 10 de abril (si quieres recordarlo, pincha en el siguiente enlace). También pertenece a la etiqueta Marimoli el contacto con la joven novelista Inés Grégori y aquí nos hemos hecho eco de sus primeras obras publicadas en el post que puede recordarse.

Y de las cálidas intervenciones personales pasamos a las frías estadísticas. Como puede verse en la imagen, en un año, el número de visitas ha sido de poco más 6000, lo que arroja una media de 530 mensuales. Se han escrito 50 entradas en 2008 y desde el inicio del blog y hasta el día de hoy un total de 66. El jueves es el día preferido por los internautas para entrar en El Culturero, y el sábado el de menor público asistente. Por franjas horarias, la máxima afluencia se da desde las cinco de la tarde hasta las 12 de la noche; en esa franja, el porcentaje de visitas no baja del 6% y sumados todos dan más del 50% de los visitantes totales. En fin, nos despedimos con un deseo para el año recién empezado: que el año que viene por estas fechas nos encontremos haciendo el post balance anual del segundo año de vida de El Culturero. Gracias, amig@ internauta, por estar ahí.


Parece ser que el nuevo año de 2009 no ha traído mucho teatro a las salas de los municipios del Corredor del Henares. Así, el grueso de la programación se reserva para el mes de marzo en adelante, mientras que en enero y febrero se programan los espectáculos con cuentagotas. Para este fin de semana,ni Alcalá de Henares, ni Coslada, ni Rivas, ni Mejorada, ni Velilla, ni Torrejón ofrecen teatro; siempre queda la opción de acercarse a los teatros de la capital, pero para los aficionados al teatro que no se decanten por ello, destacamos el día 24 a las 20 h. en San Fernando de Henares el montaje de El sueño de una noche de verano, de Shakespeare, con dirección y adaptación de Eva del Palacio e interpretación del grupo de teatro Morboria (Pueden verse fotos de la representación en el siguiente enlace). De ellos conservamos el grato recuerdo de su último espectáculo: Ventana Rojas, donde demostraron cómo montar a los clásicos desde el equilibrio entre la mirada innovadora y el respeto, nos encantó lo bien que dicen el verso, y sólo discrepamos de la decisión de fundir tres obras de teatro magníficas cada una de ellas por sí misma en una sola, amalgama que, a ratos, no funcionaba.


Muchos son los buenos momentos que hemos pasado en la avenida de Nazaret, nº 2, viendo teatro español del Siglo de Oro, tanto en la sala pequeña (donde, por cierto, el pasado 13 y el 14 de enero se pudo ver Belgrado, de Angélica Liddell, en un montaje a cargo de alumnos de la R.E.S.A.D.) como en la impresionante sala Valle-Inclán. Recordamos algunos de los más cercanos en el tiempo: Los comendadores de Córdoba, Morir pensando matar o El arrogante español o caballero de milagro.
En esta ocasión, la cita era con la primera parte de La hija del aire, de Calderón de la Barca, los días 14, 15 y 16 de enero (Sí, aún puede verse mañana y es una alternativa muy recomendable). La elección del drama constituye todo un desafío teniendo en cuenta que los antecedentes de puesta en escena de este drama corrieron a cargo, nada menos que de Miguel Narros, con Ana Belén en el papel de Semíramis, y más recientemente, en 2004, Blanca Portillo fue premiada por su interpretación de Semíramis, con dirección del argentino Jorge Lavelli.
Con nombres más modestos, la puesta en escena que propone el director César Barló suple la carencia de medios con entusiasmo y frescura. En esta ocasión, se ha optado por una escenografía arriesgada que lleva la acción a la época contemporánea: hay un despliegue de medios tecnológicos y, por ejemplo, el rey Nino recibe a su general con un partido de baloncesto uno contra uno, las espadas son reemplazadas por pistolas tipo Magnum y el duelo a espada se sustituye por una pelea de artes marciales. Se trata de una propuesta arriesgada, aunque proporciona la ventaja de acercar el conflicto, y un texto verdaderamente difícil, a los espectadores. Ha de decirse, por otro lado, que existe un respeto reverencial declarado expresamente por el director en el programa de mano al texto y la métrica.
Repite el elenco de Los comendadores de Córdoba, que nos entusiasmó, como ya hemos contado aquí. Alberto Gómez, en un registro muy diferente del de Los comendadores, se mueve con soltura y corporeiza un malvado rey Nino que combina crueldad y cinismo. Rakel Camacho, como Irene, está soberbia con una carnalidad seductora que pone a prueba el protagonismo de Semíramis. Y la pareja de graciosos Tito Rubio-Chato y Sirene-Triana Zárate funcionan espléndidamente otra vez y encuentran una complicidad en el público basada en las dificultades atemporales que tienen hombres y mujeres para comprenderse.
Con tan buenos mimbres, no sale tan buen cesto como Los comendadores de Córdoba y nos resulta difícil diagnosticar por qué. La elección de un texto (disponible, por cierto en el siguiente enlace) donde se censura la ambición y el deseo de la fama a toda costa (males de nuestra sociedad actual) sí nos parece pertinente, aunque el texto es farragoso y difícil y no llega de forma fresca al espectador; quizá está "poco rodado" y no engranan bien todos los mecanismos (cansan las pausas excesivas y el ritmo lento de los diálogos en algunos momentos). Con todo, son pequeños inconvenientes en un montaje sobresaliente y recomendable, aunque no iguale, en nuestra opinión, el rotundo éxito de Los comendadores de Córdoba.


El desajuste temporal del título hace alusión a que desconocemos la fecha de la primera edición del Amadís de Gaula, pero debemos situarla sin duda en el periodo medieval, mucho antes del año 1508, año en que se publica en Zaragoza el primer Amadís que ha llegado hasta nosotros, de forma completa, con los cuatro libros de que consta más el quinto, dedicado a su hijo el caballero Esplandián.
La RAE organiza una exposición hasta el próximo 18 de enero donde pueden verse algunas de las joyas bibliográficas que guarda en su interior en lo que a libros de caballerías se refiere.
Si después de visitar la exposición, alguien se queda con ganas de más, puede consultarse un artículo que, sobre los libros de caballerías publicó la revista La aventura de la historia en su pasado número de diciembre.

Y a continuación, ofrecemos una visita virtual a la exposición:

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